Grandeza

La grandeza de una nación y su progreso moral 
pueden ser juzgados en la manera 
como sus animales son tratados” Gandhi



I א

Un mundo de batallas y agallas, en la mitad de la nada,
con los cantos de la suerte de bucardos, sapos dorados y tilacinos,
de evolución y de selección, de fuertes y valientes, de seres y cosas,
de naturaleza, de animales y de sueños arrebatados.

Único hasta donde se conoce, del espacio infinito universal,
llamado espacio porque es amplio y un lugar donde hay regalos.
de los dioses o de los hombres que viven y sobreviven,
a la selva de concreto y fuego, a la selva de reinos.

De sincronía y ciclicidad, de tiempo y espacio… de arte.
de pensamientos filantrópicos e idealistas de un mundo mejor,
y me pregunto, ¿mejor?... cuando el mundo es perfecto.
es autoregulable de sorteada lógica de algún corazón.

Un lugar real de juego de intereses, de papiros y lágrimas,
de misterios y de ensueños, de visiones y de rezos.
De riqueza… de mucha riqueza. No hablo de oro ni tesoros,
hablo de la inocencia infantil que el hombre aligeró.

Departo por ellos que no podrían escribir, ni quejar…
porque su compasión y su grandeza es correcta de nobles…
invocando las preguntas egoístas, ¿Quién soy?, ¿y por qué?,
cuando lo correcto no es preguntar sino afirmar, hacer historia.

II ב

Historia buena, de aquella que no trata de magnitud material
sino de gotas de arena, para formar montañas, volcanes y esplendor,
no de preguntas, sino de afirmaciones, del legado de antepasados olvidados.
recordados como pilares del templo humano, cuando se cae a boronas.

Somos grandes respecto a los ojos espejos de otros,
somos mayores respecto a otra “cosa” de nuestro mismo género.
somos grandes en boca y en pensamientos de historia mala
cuando se cree que las naciones son solo países.

Jugando al juego de juzgar, donde se apuestan sueños por sueños,
por razones sangrientas y banales, donde la grandeza se demuestra.
Se afirma y no se cuestiona porque es única… se cuestiona cuando se afirma
porque fue un error, un error de fe y de supervivencia.

Es hoy cuando me pregunto… si la grandeza es de grandes
¿Qué hay que hacer para ser grandes?
Si la miseria es pequeña e insignificante
¿Qué hay que hacer para ser míseros?

Ser débiles, ser cadáveres, ser vencidos o ser inexpertos,
ser incapaces de algún imposible o simplemente “ser”,
simplemente quedarse quieto y vivir…
simplemente ver pasar la vida y todo aún, sin fin.

III ג

Esto es lo que pasa cuando el templo se derrumba,
nos damos cuenta que no somos tan grandes como pensamos,
bueno… los que pensamos… el resto humano
solo vive para sí mismo o muere, en su creencia.

Nos damos cuenta que la historia es una mentira,
falsa como un mito de fantasmas quimeras,
y soportada en sangre y en supervivencia…
que después de un momento es olvidada.

Esto es lo que pasa cuando los granos de arena son rojos,
y utilizamos a nuestros hermanos como plataforma de crecer,
pasamos por ellos y no nos importa, matamos y no nos importa,
volvemos al mundo nuestro mundo, cuando solo somos habitantes de él.

Damos muestra de la grandeza opacando seres, esclavizándolos…
mostrándolos míseros para lograr ser más grandes,
mostrando el “poder” autóctono, autónomo y mínimo.
No es simple ser grande en poder, cuando se es mísero en compasión.

IV ד

… y nos damos cuenta que lo grande no es suficiente
porque en realidad no es suficientemente grande.
Porque somos hormigas comparados con sequoias y olmos
pero somos olmos en corazón cuando talamos sequoias.

Somos los poros de la madre tierra. Junto con la naturaleza,
junto con animales, somos la trinidad epitelial palpable.
somos vida de una masa de vida que nos mantiene,
somos la grandeza del mundo…

La naturaleza y animales se adaptan al sistema,
el hombre y su ego adaptan naturaleza y animales,
a su sistema de pobreza arrítmica y sin sabor,
de fiesta y de fandango, de vino y pavo.

Cuando transformamos holones de universo en holones de nada,
porque lastimamos como un cáncer a los poros de la tierra
porque en realidad somos la leucemia de esta madre olmo,
vamos matándola poco a poco y con mucho dolor.

La naturaleza y animales sufren en silencio… por su nobleza
ellos saben que están vivos, que su vida es de ellos,
y que en los peñoles de montañas depredadores, el hombre está en la cima.
porque no solo juegan a los dados, juegan a ser dioses.

V ה

“Ojalá no sea demasiado tarde”… ya lo es.
Para especies de vegetales y de animales hermanos.
Y el Solitario Jorge espera por su amada que no aparecerá.
Porque fue asesinada por sus dones, cuando ella no los pidió.

Así somos, envidiosos, mediocres e impotentes, poca cosa del epitelio naturaleza
si la foca nada, si el uja vuela, si el gusano excava, si el leopardo corre veloz,
si el canario canta, si la salamandra regenera sus patas, si el murciélago de noche ve,
si la boa constriñe, si la mamba envenena, si la tortuga vive 200 años.

No lo podemos soportar, y queremos eso para nosotros,
queremos nadar, volar, excavar, correr velozmente,
cantar notas estrenadas, regenerarnos, ver de noche,
ahorcar y sofocar, tener un arma, vivir siglos.

Vivimos mejor gracias a la naturaleza, a nuestros coexistentes,
a nuestros hermanos de tribu, con quien compartimos el oxígeno,
imitándolos, robándole una parte de su alma, de su esencia.
y les pagamos con extinción, para vivir a gusto.

Siempre con excusas, someten a sus primos de tierra.
Pero en realidad no hay nada que los haga distintos a nosotros,
tienen ojos que ven, hambre y un corazón que late rápido,
también miedo, sed… solo… ellos… Coexisten entre sí.

Ese es el problema de la grandeza humana
No podemos vivir sin destruirnos, sin destruirlos.
porque somos seres desprotegidos, somos simios con herramientas,
que actuamos y después pensamos… y después lamentamos.

Dañamos colateralmente, tal vez sin ninguna intensión,
tal vez con la intensión de sobrevivir, o tal vez porque si.
 Tal vez para aumentar ventas, consumo y “estilo”
tal vez algún día zapatos de cocodrilo por de focas o de perros.

Mientras el hombre civilizado avanza, otros reaccionamos.
Nos damos cuenta que en realidad no es necesario.
Nos damos cuenta que decrecer es buena opción.
Nos damos cuenta que las vacas y los pollos sueñan.

Nos damos cuenta que el mundo sin nosotros vive.
Nos damos cuenta que el mundo con nosotros sobrevive.
Nos damos cuenta que todo se acaba frente a nuestros ojos.
Nos damos cuenta que somos dependientes psicópatas.

¿Cuándo no hayan seres que destruir, caníbales seremos?
¿Cuándo no hayan topos ni patos, dioses seremos?
Cuando todo acabe seremos la grandeza de la tierra, porque sencillamente
seremos los únicos.

VI ו

Pero somos felices, tenemos electricidad, trabajo y comida,
no por esto somos dolosos, porque cuando el viento se quede sin aliento,
y las cascadas se sequen, sabremos que hay algo en el cielo que ilumina de noche.
Sabremos que decrecimos a la fuerza y que todo se paró… que racional.

Quitarles a los perros sus pulgas, si bien del mundo somos parásitos,
Que comemos y absorbemos vida; vida por vida para sobrevivir.
Que creemos en lo que queremos, y vivimos en cápsulas de mundo.
Encerrándonos en nuestra fantasía del mundo ideal.

…Podremos contarles a nuestros hijos que existían elefantes,
que habían circos donde los maltrataban, que habían delfines y eran mamíferos
podremos contarles que había gallinazos en los cielos y albatros en los basureros,
que solían haber árboles en cada casa y el oxígeno era gratis.

También que gracias a la naturaleza y a los animales,
curamos enfermedades humanas, maltratándolos por supuesto,
experimentando con ellos desde su nacimiento hasta su muerte,
y que teníamos un amigo incondicional que batía la cola cuando llegabas.

Y que la medicina era abundante y natural… no escasa y cara…
que el agua corría todo el tiempo, que había ríos donde nadar,
vientos azules, cielos vespertinos naranjas y nubes blancas;
mientras le muestras dibujos de fotos de un mundo irreconocible.

Y la cárcel de vitrinas de abarrotes de acero y plomo,
con collares implantados con información y números,
donde miran las maravillas sorprendidos,
cuando manos infantiles arrojan sobros.

Y la cárcel sin vitrinas de abarrotes y machetes,
con sus números tatuados para no perder la cuenta,
crías y crías, ventas y ventas, para pagar la renta;
en la necrópolis apartada, expiran sin entender el… ¿Por qué?.

VII ז

…Y en el séptimo día completó el hombre la obra que había hecho,
 Y reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho…
Y bendijo Dios el séptimo día y lo santificó,
Porque en él reposó de toda la obra que él hombre había creado y hecho.

יהוה



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